domingo, 8 de julio de 2012

Enigma - Return to the innocence

El Experimento Filadelfia

Experimento Filadelfia: ¿Un Buque Teletransportado?

Una serie de extrañas cartas recibidas por un hombre de ciencia en 1956 hablaban de unos experimentos secretos que habían vuelto invisible un destructor de la marina de los Estados Unidos y lo habían teletransportado de un lugar a otro.

El "Experimento Filadelfia" es el nombre que recibió un supuesto experimento ultrasecreto llevado a cabo por la marina de los Estados Unidos en 1943, en el transcurso del cual un barco se volvió invisible y fue teletransportado de un muelle a otro.
El secreto parece empezar a desvelarse cuando Morris Ketchum Jessup, el controvertido científico, profesor durante los años 20 de astronomía y matemáticas en la Universidad de Drake, en Iowa, y en la Universidad de Michigan. Mientras preparaba su doctorado realizó investigaciones que llevaron al descubrimiento de varias estrellas dobles que, posteriormente, fueron catalogadas por la Royal Astronomical Society.

Jessup pasó mucho tiempo estudiando ruinas mayas e incas y llegó a la conclusión de que los edificios sólo pudieron ser construidos con la ayuda de una tecnología superior extraterrestre. La falta de dinero le obligó a abandonar sus investigaciones y a volver a los Estados Unidos, donde se puso a trabajar en "The case for the UFO" (El alegato de los OVNIS), primero de cuatro libros sobre el tema, en el que mezclaba un poco de objetividad científica con mucha pseudociencia.

"The case for the UFO" fue publicado en Nueva York en 1955. A lo largo del libro, Jessup pedía a sus lectores que presionaran a sus representantes políticos para que exigieran investigaciones acerca de la teoría del campo unificado, problema con el que se había enfrentado Einstein durante los últimos veinte años de vida, y que -creía Jessup- podría aclarar la incógnita de la fuerza propulsora de los OVNIS.

El 13 de enero de 1956 Jessup recibió la primera de dos cartas de un lector que firmaba Carlos Miguel Allende y también Carl M. Allen. En sus incoherentes cartas, llenas de faltas de ortografía y de puntuación, Allende advertía a Jessup que debía olvidar su interés por la teoría del campo unificado. Una versión de esta teoría había sido aplicada por la marina norteamericana en 1943 -decía- en un experimento que había vuelto invisible a un barco, con terribles resultados para su tripulación. Jessup contestó a su corresponsal pidiendo más detalles. Allende no pudo proporcionarle más información.

Mientras tanto, Jessup y su libro habían sido tema de conversación en Washington D. C. En julio o agosto de 1955, un ejemplar de "The case for the UFO" llegó a la Oficina de Investigación Naval (ONR). Se descubrió que contenía comentarios relativos al texto escrito en los márgenes, como si el libro hubiese pasado por las manos de tres personas. Los comentarios implicaban un conocimiento de los OVNIS, de sus sistemas de propulsión y del origen y antecedentes de sus tripulantes.

El libro pasó a manos de dos oficiales de la ONR, el comandante George W. Hoover, Oficial de Proyectos Especiales, y el capitán Sidney Sherby. Éstos invitaron a Jessup a Washington, le enseñaron el libro y le preguntaron si podía hacer algún comentario. Jessup dijo que, por la letra, uno de los autores era Allende, y después entregó las cartas de Allende a Hoover y Sherby.

El interés de la ONR por el libro anotado nunca fue explicado de forma satisfactoria, pero la ONR ha negado siempre que fuera oficial. Hoover y Sherby estaban personalmente interesados en los OVNIS, tema que daba entonces sus primeros balbuceos; su opinión era que "ningún detalle, por desacreditado que esté desde el punto de vista de la ciencia clásica, debe ser pasado por alto" en la búsqueda de claves sobre la naturaleza de la gravedad. Por lo tanto, debemos deducir que el interés de Hoover y Sherby era personal y que cualquier investigación posterior fue emprendida por su cuenta.


Vista aérea de la base naval de Filadelfia en 1947, donde el Eldridge fue sometido al misterioso experimento científico.
No se sabe qué investigaciones pudo emprender Jessup, si es que lo hizo; su relación directa con el asunto terminó la noche del 20 de abril de 1959, cuando lo encontraron muerto en su furgoneta en Dade Country Park (Florida). Dentro del coche cerrado había sido introducida una manguera conectada con el tubo de escape: según todos los indicios, Jessup se había suicidado.



Foto: Experimento Filadelfia: ¿Un Buque Teletransportado?

Una serie de extrañas cartas recibidas por un hombre de ciencia en 1956 hablaban de unos experimentos secretos que habían vuelto invisible un destructor de la marina de los Estados Unidos y lo habían teletransportado de un lugar a otro.

El "Experimento Filadelfia" es el nombre que recibió un supuesto experimento ultrasecreto llevado a cabo por la marina de los Estados Unidos en 1943, en el transcurso del cual un barco se volvió invisible y fue teletransportado de un muelle a otro.
El secreto parece empezar a desvelarse cuando Morris Ketchum Jessup, el controvertido científico, profesor durante los años 20 de astronomía y matemáticas en la Universidad de Drake, en Iowa, y en la Universidad de Michigan. Mientras preparaba su doctorado realizó investigaciones que llevaron al descubrimiento de varias estrellas dobles que, posteriormente, fueron catalogadas por la Royal Astronomical Society.

Jessup pasó mucho tiempo estudiando ruinas mayas e incas y llegó a la conclusión de que los edificios sólo pudieron ser construidos con la ayuda de una tecnología superior extraterrestre. La falta de dinero le obligó a abandonar sus investigaciones y a volver a los Estados Unidos, donde se puso a trabajar en "The case for the UFO" (El alegato de los OVNIS), primero de cuatro libros sobre el tema, en el que mezclaba un poco de objetividad científica con mucha pseudociencia.

"The case for the UFO" fue publicado en Nueva York en 1955. A lo largo del libro, Jessup pedía a sus lectores que presionaran a sus representantes políticos para que exigieran investigaciones acerca de la teoría del campo unificado, problema con el que se había enfrentado Einstein durante los últimos veinte años de vida, y que -creía Jessup- podría aclarar la incógnita de la fuerza propulsora de los OVNIS.

El 13 de enero de 1956 Jessup recibió la primera de dos cartas de un lector que firmaba Carlos Miguel Allende y también Carl M. Allen. En sus incoherentes cartas, llenas de faltas de ortografía y de puntuación, Allende advertía a Jessup que debía olvidar su interés por la teoría del campo unificado. Una versión de esta teoría había sido aplicada por la marina norteamericana en 1943 -decía- en un experimento que había vuelto invisible a un barco, con terribles resultados para su tripulación. Jessup contestó a su corresponsal pidiendo más detalles. Allende no pudo proporcionarle más información.

Mientras tanto, Jessup y su libro habían sido tema de conversación en Washington D. C. En julio o agosto de 1955, un ejemplar de "The case for the UFO" llegó a la Oficina de Investigación Naval (ONR). Se descubrió que contenía comentarios relativos al texto escrito en los márgenes, como si el libro hubiese pasado por las manos de tres personas. Los comentarios implicaban un conocimiento de los OVNIS, de sus sistemas de propulsión y del origen y antecedentes de sus tripulantes.

El libro pasó a manos de dos oficiales de la ONR, el comandante George W. Hoover, Oficial de Proyectos Especiales, y el capitán Sidney Sherby. Éstos invitaron a Jessup a Washington, le enseñaron el libro y le preguntaron si podía hacer algún comentario. Jessup dijo que, por la letra, uno de los autores era Allende, y después entregó las cartas de Allende a Hoover y Sherby.

El interés de la ONR por el libro anotado nunca fue explicado de forma satisfactoria, pero la ONR ha negado siempre que fuera oficial. Hoover y Sherby estaban personalmente interesados en los OVNIS, tema que daba entonces sus primeros balbuceos; su opinión era que "ningún detalle, por desacreditado que esté desde el punto de vista de la ciencia clásica, debe ser pasado por alto" en la búsqueda de claves sobre la naturaleza de la gravedad. Por lo tanto, debemos deducir que el interés de Hoover y Sherby era personal y que cualquier investigación posterior fue emprendida por su cuenta.

 
Vista aérea de la base naval de Filadelfia en 1947, donde el Eldridge fue sometido al misterioso experimento científico.
No se sabe qué investigaciones pudo emprender Jessup, si es que lo hizo; su relación directa con el asunto terminó la noche del 20 de abril de 1959, cuando lo encontraron muerto en su furgoneta en Dade Country Park (Florida). Dentro del coche cerrado había sido introducida una manguera conectada con el tubo de escape: según todos los indicios, Jessup se había suicidado.

La Llave de Plata

La llave de plata (The silver key) es un relato de terror del escritor norteamericano Howard Phillip Lovecraft, escrito en 1926 y publicado en 1929. Fue creado en colaboración con E. Hoffmann Price.

La historia fue inicialmente rechazada por Weird Tales, y luego de su publicación, rechazada por los lectores. Aquí se nos presenta nuevamente a Randolph Carter como protagonista, realizando la extraña búsqueda de una llave onírica, en esta obra literaria podremos encontrar características semejantes a la del lector, dándole un toque de suspenso al lector donde Carter se adentra a un mundo que el creía ya haberlo dejado atrás pero se dará cuenta de que no es así y le darán los recursos necesarios para retomar los sueños ideas que tenia sobre ese mundo.






Foto: La llave de plata (The silver key) es un relato de terror del escritor norteamericano Howard Phillip Lovecraft, escrito en 1926 y publicado en 1929. Fue creado en colaboración con E. Hoffmann Price.

La historia fue inicialmente rechazada por Weird Tales, y luego de su publicación, rechazada por los lectores. Aquí se nos presenta nuevamente a Randolph Carter como protagonista, realizando la extraña búsqueda de una llave onírica, en esta obra literaria podremos encontrar características semejantes a la del lector, dándole un toque de suspenso al lector donde Carter se adentra a un mundo que el creía ya haberlo dejado atrás pero se dará cuenta de que no es así y le darán los recursos necesarios para retomar los sueños ideas que tenia sobre ese mundo.

lunes, 2 de julio de 2012

Fotografía de la semana No.3

Sonreír a pesar de la adversidad

El Cuervo

El cuervo (inglés: The Raven) es un poema narrativo escrito por Edgar Allan Poe, que fue publicado por primera vez en 1845 y constituye su composición poética más famosa. Son notables su musicalidad, el lenguaje estilizado y la atmósfera sobrenatural que logra recrear. El poema narra la misteriosa visita de un cuervo parlante a la casa de un amante afligido, y del lento descenso hacia la locura de este último. El amante, que a menudo se ha identificado como un estudiante,1 2 llora la pérdida de su amada, Leonor. El cuervo negro, posado sobre un busto de Palas, parece azuzar su sufrimiento con la constante repetición de las palabras «Nunca más» (Nevermore). En el poema, Poe hace alusión al folclore y a varias obras clásicas.
Poe afirmaba haber escrito el poema de forma muy lógica y metódica. Su intención era crear un poema que pudiese gustar tanto a las clases populares como a las personas de gusto más refinado, como explica él mismo en el que fue su siguiente ensayo: la «Filosofía de la composición». El poema se inspira parcialmente en la figura del cuervo parlante de la novela Barnaby Rudge de Charles Dickens.3 Poe toma prestados el complejo ritmo y la métrica del poema «Geraldine», de Elizabeth Barrett.
La publicación de El cuervo, el 29 de enero de 1845 en el diario New York Evening Mirror, convirtió a Poe en un personaje muy popular en su época. Pronto se hicieron reimpresiones, parodias y versiones ilustradas del poema. Aunque algunos críticos mantienen opiniones diversas acerca de su valor literario, el poema sigue siendo una de las composiciones más famosas que se han escrito en lengua




Un olor a Violetas

Tras la desastrosa guerra franco – prusiana de 1870, la reina Victoria dio asilo en Inglaterra al emperador Napoleón III, la emperatriz Eugenia y su hijo Luis. Luis fue leal a su país de adopción y se incorporo a un resurgimiento británico que iba a combatir en África del Sur. En 1870 el Príncipe fue muerto en una batalla con los zulúes y enterrado precipitadamente en la selva.
Eugenia se mostro flexible en su deseo de que el cuerpo de Luis volviera a Inglaterra y fuese enterrado en el panteón familiar, junto a su padre. En 1880 se fue a África con dos acompañantes para buscar la sepultura del príncipe e incluso pudo conseguir varios guías zulúes para que le ayudaran en la búsqueda.
Pero la selva crece muy deprisa y no hubo modo de encontrar la tumba. Sus amigos, temiendo por su salud, le decían que abandonase aquella misión, al parecer imposible, pero ella se empeño en continuar. Una mañana se adentro en la selva gritando “Parici! C’est la route!”, (“¡Por aquí este es el camino!”). Los incrédulos acompañantes la siguieron mientras corría por la espesura, sobre piedras y troncos caídos y por hierbas tan altas como su cabeza, como por un camino despejado, hasta que llego a una piedra tan rodeada de maleza que quedaba completamente oculta. Era la tumba del príncipe Luis.
A sus asombrados compañeros les dijo que la había guiado un olor a violetas. A Luis le encantaba ese olor siempre lo usaba. Ella siguió el olor a violetas hasta que se disipo, y así llego a la tumba. (Raymond Lamont Brown, Phantom Soldiers, págs. 101-02)